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Llamemos al tío Rubén

Mi hija, Naty, tiene cinco años. Es adorable, curiosa y, a veces, sus preguntas me dejan en situaciones en las que no sé si reír o esconderme en el baño…

Esta bendita mala suerte

Hace cuatro meses conseguí un nuevo trabajo. En cualquier otro momento de mi vida, habría sido motivo para abrir una botella de vino y brindar conmigo misma. Pero no esta…

El planeta de los hombres

Hubo una época en la que los miércoles por la noche eran sagrados. A las ocho en punto, los cinco nos reuníamos en el mismo bar de siempre. Estaba muy…

Tenemos que hablar

Nunca he entendido del todo lo que pasa cuando Lara dice esa temida frase. Es como si esas tres palabras cargaran una especie de maldición que transforma cualquier situación ordinaria…

Una inocente camisa blanca

Era un día gris en Madrid, de esos que parecen prometer aguaceros antes incluso de que salga el sol. El cielo llevaba horas amenazando con desbordarse, y yo, confiada en…

Imagíname en la bañera

Era un día como cualquier otro en la oficina. La monotonía de los teclados resonaba en el aire y el reloj avanzaba perezosamente. Entre las llamadas de clientes, el correteo…

La videógrafa francesa

Hace algunos pocos años, una turista francesa, videógrafa y vegetariana, vino al archipiélago para conocer Canarias. La conocí por casualidad en un bar de Tenerife. No era un bar cualquiera,…

Yo no soy escritor

Yo no soy escritor. Aunque escribe, esa es la negación predilecta de Gael. Él siempre ha dicho que no se le puede llamar escritor a cualquier persona e, incluso, tampoco…

ESCRIBO PORQUE ME GUSTA Y PORQUE PUEDO

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