Nunca he creído en la terapia tradicional. No porque no la respete —seguro ayuda a muchos—, sino porque yo no tengo paciencia para pagarle a alguien por escucharme sin interrumpirme.…
Me subo al mismo autobús todos los días, a la misma hora. A veces pienso que, si un día me retraso o me despisto, los choferes se preguntarán qué habrá…
Mi hijo tiene seis años, pronto cumplirá siete, y ya manda correos electrónicos. Sí, correos electrónicos: esa cosa que los adultos usamos para trabajar, recibir facturas, discutir con el ente…
Me diagnosticaron queratocono a los 14 años. Sí, justo cuando lo único que yo quería era ver nítidas las piernas de las chicas en el colegio y los goles de…
Cuando me diagnosticaron rectificación cervical, no fue una sorpresa. Mi cuerpo ya llevaba meses avisándome con crujidos sospechosos y dolores que no venían de ninguna borrachera. Pero igual jodía. Me…
He pecado. Dije que sí a una boda después de diez años de matrimonio ajeno sin asistir a alguna. Y claro, la vida te pone exámenes cuando menos te apetece…
Me cuesta mucho aceptar que tengo 42 años. No porque me sienta más joven. Al contrario: hay días en los que, si me agacho, me tengo que quedar un rato…
Yo no creo en el amor a primera vista. Ni en las almas gemelas. Ni en la compatibilidad de signos. Soy de los que, cuando el horóscopo dice "hoy conocerás…
No fue culpa de ella. Lo digo sin sarcasmo, por una vez. No fue culpa de su impaciencia, ni de sus putos gatos neuróticos con nombres de filósofos del siglo…