Tengo que admitir que me encantan los programas de fidelización. Me fascinan. Son adictivos para mí. No tanto por lo que prometen, sino por cómo funcionan: por esa lógica silenciosa…
Yo no estaba paseando, estaba perdido. Perdido, como se pierden los hombres que ya tienen cuarenta y tantos y que aún se creen capaces de orientarse por instinto, porque una…
La primera vez que me dijo que no quería una relación, firmó un manifiesto político. Me miró con una seguridad casi militante y me soltó, sin titubeos, que no quería…
Me acabo de despedir de Inês. Ella siguió su camino y yo, cabizbajo pero extrañamente revitalizado, no tengo otra opción que seguir el mío. La conocí hace menos de veinticuatro…
No suelo creer en las primeras impresiones. Ya estoy mayorcito para eso. La vida me enseñó que hay miradas que prometen fuegos artificiales y acaban siendo luces de bengala mojadas…
No voy a resumir el año. No porque haya sido malo. Tampoco porque haya sido especialmente bueno. No voy a resumirlo porque ya no me cabe en una lista. Porque…
Lo he aprendido con Camila. Yo ya tenía teoría, ojo. Uno no llega a ser amante por casualidad, como quien tropieza con un bordillo. Antes hay señales, pensamientos incómodos, un…
No recuerdo exactamente en qué momento de aquella tarde empezó a fastidiarme la vida. Supongo que fue uno de esos días en los que nada está mal, pero todo está……
No recuerdo cuántas veces he estado en Madrid, pero cada una me ha dejado la sensación de estar en una ciudad que no termina nunca de acostumbrarse a sí misma.…
Estoy vivo desde el siglo XIX. Me llamaba José de Jesús y nací en 1835. Me casé con Francisca, mujer de trenzas gruesas y manos de maíz. Tuvimos a Juana,…