La primera vez que me dijo que no quería una relación, firmó un manifiesto político. Me miró con una seguridad casi militante y me soltó, sin titubeos, que no quería un novio, que no quería pareja, que no quería complicaciones, que no quería drama. Que quería un amigo con derecho, quería follar y ya, sin…
Me acabo de despedir de Inês. Ella siguió su camino y yo, cabizbajo pero extrañamente revitalizado, no tengo otra opción que seguir el mío. La conocí hace menos de veinticuatro horas en Borres, uno de esos puntos del Camino Primitivo donde el mundo parece haberse olvidado de que existe el WiFi y, de paso, de…
No suelo creer en las primeras impresiones. Ya estoy mayorcito para eso. La vida me enseñó que hay miradas que prometen fuegos artificiales y acaban siendo luces de bengala mojadas en mitad de una fiesta triste. Pero cuando la vi… mi cerebro no se esforzó demasiado en encontrar una excusa racional: quise follármela. Así de…
No voy a resumir el año. No porque haya sido malo. Tampoco porque haya sido especialmente bueno. No voy a resumirlo porque ya no me cabe en una lista. Porque cuando intento ordenarlo en aprendizajes, logros, fracasos o propósitos cumplidos, todo se me mezcla como esos cajones donde conviven cables que ya no sirven, papeles…
Lo he aprendido con Camila. Yo ya tenía teoría, ojo. Uno no llega a ser amante por casualidad, como quien tropieza con un bordillo. Antes hay señales, pensamientos incómodos, un par de fantasías mal colocadas, algún mensaje que "no debería" haber enviado y esas noches en las que te descubres imaginando la vida de alguien…
No recuerdo exactamente en qué momento de aquella tarde empezó a fastidiarme la vida. Supongo que fue uno de esos días en los que nada está mal, pero todo está… demasiado normal. Y a mí la normalidad me da alergia. No sé si soy intolerante a la rutina o si sencillamente a veces necesito confirmar…
No recuerdo cuántas veces he estado en Madrid, pero cada una me ha dejado la sensación de estar en una ciudad que no termina nunca de acostumbrarse a sí misma. Esa noche no era la excepción. Había prometido encontrarme con unos amigos en un sitio de moda, de esos donde todo el mundo parece feliz,…
Estoy vivo desde el siglo XIX. Me llamaba José de Jesús y nací en 1835. Me casé con Francisca, mujer de trenzas gruesas y manos de maíz. Tuvimos a Juana, nuestra hija de mirada fija, y también a Rosa María, José y Epifanio. Vivíamos en Guacabra, un minúsculo pueblo del estado Lara, en Venezuela, muy…
Nunca he creído en la terapia tradicional. No porque no la respete —seguro ayuda a muchos—, sino porque yo no tengo paciencia para pagarle a alguien por escucharme sin interrumpirme. Además, los terapeutas no sirven vino, ni te preguntan cómo te fue en Tinder. Mi versión de la terapia es más barata y, sinceramente, más…
Me subo al mismo autobús todos los días, a la misma hora. A veces pienso que, si un día me retraso o me despisto, los choferes se preguntarán qué habrá sido de mí. Porque sí, ya hasta soy amigo de ellos.
En ese horario suelen turnarse tres conductores: Jota, Nico y Tanausú. Cada uno tiene…
