No voy a resumir el año. No porque haya sido malo. Tampoco porque haya sido especialmente bueno. No voy a resumirlo porque ya no me cabe en una lista. Porque cuando intento ordenarlo en aprendizajes, logros, fracasos o propósitos cumplidos, todo se me mezcla como esos cajones donde conviven cables que ya no sirven, papeles…
Siempre he sospechado que el compromiso y yo no nacimos para entendernos. No por trauma, no por desgana, ni por esa narrativa absurda de "los hombres le tienen miedo a sentar cabeza". No, lo mío es algo más sofisticado y, a ratos, más ridículo: una especie de guerra silenciosa donde yo soy diplomático, soldado y…
Lo he aprendido con Camila. Yo ya tenía teoría, ojo. Uno no llega a ser amante por casualidad, como quien tropieza con un bordillo. Antes hay señales, pensamientos incómodos, un par de fantasías mal colocadas, algún mensaje que "no debería" haber enviado y esas noches en las que te descubres imaginando la vida de alguien…
Durante mi época universitaria, un par de mujeres estaban tan enamoradas de sí mismas que cualquier saludo lo traducían como una propuesta matrimonial. No es metáfora, ojalá lo fuera. Si yo decía "hola", ellas escuchaban "quiero lamerte el alma, tus traumas y tu Instagram". Y claro, como en esa época yo todavía creía que la…
Ayer amanecí sin ganas de existir. De esas mañanas que saben a lunes aunque no lo sean. Me vestí sin ilusión, agarré las llaves y fui a la oficina convencida de que la productividad se consigue por obligación: si el mundo gira un sábado, yo también. Llegué, encendí la luz, preparé café… y a los…
No recuerdo exactamente en qué momento de aquella tarde empezó a fastidiarme la vida. Supongo que fue uno de esos días en los que nada está mal, pero todo está… demasiado normal. Y a mí la normalidad me da alergia. No sé si soy intolerante a la rutina o si sencillamente a veces necesito confirmar…
No sé en qué momento el chat dejó de ser una discusión y empezó a parecer un espejo. Quizás fue cuando ella me preguntó que si de verdad creía que mujeres y hombres éramos iguales. Y yo, que había prometido no meterme nunca más en debates imposibles, me descubrí escribiendo un ensayo emocional disfrazado de…
No recuerdo cuántas veces he estado en Madrid, pero cada una me ha dejado la sensación de estar en una ciudad que no termina nunca de acostumbrarse a sí misma. Esa noche no era la excepción. Había prometido encontrarme con unos amigos en un sitio de moda, de esos donde todo el mundo parece feliz,…
Estoy vivo desde el siglo XIX. Me llamaba José de Jesús y nací en 1835. Me casé con Francisca, mujer de trenzas gruesas y manos de maíz. Tuvimos a Juana, nuestra hija de mirada fija, y también a Rosa María, José y Epifanio. Vivíamos en Guacabra, un minúsculo pueblo del estado Lara, en Venezuela, muy…
Nunca he creído en la terapia tradicional. No porque no la respete —seguro ayuda a muchos—, sino porque yo no tengo paciencia para pagarle a alguien por escucharme sin interrumpirme. Además, los terapeutas no sirven vino, ni te preguntan cómo te fue en Tinder. Mi versión de la terapia es más barata y, sinceramente, más…
