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El secreto de la eterna juventud

No recuerdo cuántas veces he estado en Madrid, pero cada una me ha dejado la sensación de estar en una ciudad que no termina nunca de acostumbrarse a sí misma.…

Todos los hombres que he sido

Estoy vivo desde el siglo XIX. Me llamaba José de Jesús y nací en 1835. Me casé con Francisca, mujer de trenzas gruesas y manos de maíz. Tuvimos a Juana,…

La terapia de los domingos

Nunca he creído en la terapia tradicional. No porque no la respete —seguro ayuda a muchos—, sino porque yo no tengo paciencia para pagarle a alguien por escucharme sin interrumpirme.…

La historia que no debía existir

No tenía intención de escribir esto. De hecho, estaba decidido a cerrar el portátil, acurrucarme en una excusa y dejar que la noche fuese un pasillo sin puertas. Pero hay…

Dicen que soy un sugar daddy

Dicen que soy un sugar daddy. Y lo curioso es que lo dicen con una mezcla de burla y admiración, como si me hubiesen ascendido, como si ahora tuviese una…

El mismo autobús de siempre

Me subo al mismo autobús todos los días, a la misma hora. A veces pienso que, si un día me retraso o me despisto, los choferes se preguntarán qué habrá…

Hola, papá

Mi hijo tiene seis años, pronto cumplirá siete, y ya manda correos electrónicos. Sí, correos electrónicos: esa cosa que los adultos usamos para trabajar, recibir facturas, discutir con el ente…

El del queratocono

Me diagnosticaron queratocono a los 14 años. Sí, justo cuando lo único que yo quería era ver nítidas las piernas de las chicas en el colegio y los goles de…

Ser guaro no es cualquier vaina

Hace unos años, cuando vivía en Barquisimeto, los domingos a las cuatro eran sagrados. Pero no sagrados tipo misa, no. Sagrados como las caraoticas con espaguetis en casa de mi…

La fisioterapeuta

Cuando me diagnosticaron rectificación cervical, no fue una sorpresa. Mi cuerpo ya llevaba meses avisándome con crujidos sospechosos y dolores que no venían de ninguna borrachera. Pero igual jodía. Me…

ESCRIBO PORQUE ME GUSTA Y PORQUE PUEDO

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