A Kimberly la canonizaron un jueves por la noche, entre una transmisión en directo, trescientos cuarenta y siete corazones flotando en la pantalla y un señor de Albacete que le…
Me subo al mismo autobús todos los días, a la misma hora. A veces pienso que, si un día me retraso o me despisto, los choferes se preguntarán qué habrá…