Durante mi época universitaria, un par de mujeres estaban tan enamoradas de sí mismas que cualquier saludo lo traducían como una propuesta matrimonial. No es metáfora, ojalá lo fuera. Si yo decía "hola", ellas escuchaban "quiero lamerte el alma, tus traumas y tu Instagram". Y claro, como en esa época yo todavía creía que la…
