Hubo una época en mi vida en la que yo confundía precariedad con autenticidad. Creía, con esa arrogancia dulce del mochilero sin dinero, que dormir…
No saber conducir a los cuarenta es una forma discreta de dependencia. Nadie te señala, nadie se ríe, pero lo sabes. Cada vez que pides…
Tengo que admitir que me encantan los programas de fidelización. Me fascinan. Son adictivos para mí. No tanto por lo que prometen, sino por cómo…
Yo no estaba paseando, estaba perdido. Perdido, como se pierden los hombres que ya tienen cuarenta y tantos y que aún se creen capaces de…
La primera vez que me dijo que no quería una relación, firmó un manifiesto político. Me miró con una seguridad casi militante y me soltó,…
Me acabo de despedir de Inês. Ella siguió su camino y yo, cabizbajo pero extrañamente revitalizado, no tengo otra opción que seguir el mío. La…
No suelo creer en las primeras impresiones. Ya estoy mayorcito para eso. La vida me enseñó que hay miradas que prometen fuegos artificiales y acaban…
